domingo, mayo 10

El talento.


Desde mi punto de vista uno de los principales males que padecen la sociedad y las personas, es la falta de vocación y talento en lo que se hace, la falta de ganas.
Constantemente encuentro personas en comercios, restaurantes, empresas, bancos… trabajando sin motivación, con aburrimiento, tensión o tristeza. Solo trabajan por conseguir un sueldo, aun cuando el trabajo no gusta y posiblemente haya falta de profesionalidad. De esta manera se llega al ausentismo laboral, a la enfermedad, o depresión.

Es importante promover la búsqueda de vocación y el desarrollo los talentos. Podéis pensar que soy un idealista o que lo que digo es una utopia, pero desde mi punto de vista cuando alguien tiene un don para algo y trabaja con él, es cuando sirve correctamente a la sociedad, haciendo que esta se beneficie y sea mas prospera.
¿Que preferirias que te operara una persona que esta comprometida por que valora lo que hace o una persona aburrida que piensa en acabar para ir al gimnasio?
Todos tenemos un talento único y especial, algo que hacemos mejor que los demás. Este talento depende de nuestras actitudes y aptitudes, se reconoce porque cuando trabajamos con él, el tiempo pasa muy rápido, disfrutando y haciéndolo bien. Es importante un trabajo de conocimiento, definiendo nuestros talentos, formándonos y desarrollándolos con los medios necesarios.

Para reconocer tus talentos observa tus reacciones y respuestas espontaneas ante situaciones diferentes. Lo que piensas, sientes y haces.
Busca estos indicios y respuestas en tu interior y encontraras tus talentos:

- Atracción. 
"No puedo dejar de mirar a esa persona, realizando esa importante actividad"

- Facilidad de aprendizaje.
 "Lo entiendo rapidamente y soy capaz de crear metodos propios"

- Satisfacción. 
"Me gusta, me encanta hacerlo, con que rapidez a pasado el tiempo"

Es posible que en la infancia nuestros talentos fueran reprimidos por la familia y el entorno, pues pensaban que no eran productivos o había otros planes para nosotros. Rescata esos dones del cajón que los encerraste y como adulto decide en tu vida.

No digo que haya que dejar el trabajo si a uno no le gusta o no se siente bien en él, pero si recomiendo que se vayan destapando los talentos, dedicándoles tiempo, constancia y paciencia, llegará el momento adecuado para hacer el cambio y dar el salto hacia una vida mas prospera y feliz.

Recuerda todo talento que se utiliza, que sirve, que se comparte y se da a los demás, crece y se desarrolla. Todo talento que se guarda, que no se utiliza, que no sirve, termina desapareciendo y perdiéndose.

¿Qué decides? ¿Desarrollar o perder tus “talentos”?

Ser Felices.


Sergio Cambra.
www.yogui-urbano.com

Renuncia al resultado




En estos tiempos y siempre, la renuncia al resultado es una asignatura obligatoria a aprender. En las técnicas de yoga existe Sanyasa y Tiaga, son diferentes pero van unidas. La primera nos habla de renunciar al resultado, no busques ningún fruto, ninguna recompensa futura de lo que haces. La segunda nos dice que disfrutes de la acción por todo lo que ella te aporta, desarrollando nuestro potencial y sacando el máximo provecho posible.

En el momento que nos olvidamos de conseguir un resultado, podemos intalarnos en la presencia y desaparece el miedo, la ansiedad, la prisa… todo aquello que nos impide estar en lo que hacemos, ganando así concentración y creatividad para hacer las cosas de forma diferente. Einstein decía que en momentos de crisis es más importante la imaginación que el conocimiento. Con la imaginación, que no es lo mismo que la fantasía (mentiras y películas que nos montamos en la mente), hacemos las cosas de forma diferente, creando algo nuevo, desarrollando creatividad. De seguir haciendo lo mismo como siempre, utilizando el conocimiento acumulado en la memoria, inevitablemente llegaremos al mismo punto donde nos encontrábamos.

También al depender de un resultado, de que algo sea como deseamos, si no lo conseguimos surgirá la frustración, quitándonos la energía y la fuerza para continuar, hasta dejarnos totalmente desmotivados.
“No tenemos ningún poder sobre el resultado de nuestras acciones, pero sí que lo tenemos sobre las acciones”

Es importante que tengamos claro que no podemos controlar  lo que va a pasar, el resultado. Todo nuestro poder reside en nuestras acciones, que cambian trabajando  pensamientos y sentimientos. Cuando diriges correctamente tu esfuerzo cambiando interiormente todo aquello que no te ayuda y potencias lo que soluciona, finalmente hay algo mágico, pues todo el mundo que te envuelve cambia. No empieces una guerra hacia lo que no puedes cambiar, la situación que vives sin aceptarla,  los hechos, pues la perderás. 
En la vida suelen hacerse las cosas buscando dinero o reconocimiento y cuando no se consiguen surge el conflicto. No digo que no sean necesarios, pues sí que lo son, nos hace falta dinero para vivir y reconocimiento para tener autoestima, salud psicológica y sentirnos bien, lo que digo es que no bases todo en ellos. También puedes hacer las cosas porque es “lo justo y necesario”, de esta manera el regalo, la recompensa la tienes en la acción, sientes que haces lo correcto, lo que toca, confiando en que la vida te dará todo lo que necesites.


Ser felices.

Sergio Cambra.

Veo a DIOS.




Seguramente después de leer el titular más de uno haya pensado: “Este está loco”.

En mi opinión todas las personas creen en algo, misterioso y que no llegamos a comprender, que rige y gobierna el universo, se le puede llamar Dios, Ser, Espíritu, Existencia… Incluso el que más niega esta idea, en momentos de confusión o sufrimiento reza internamente, preguntando, pidiendo o compartiendo sus pensamientos en silencio.

Pienso que ciertamente estamos en una epoca de cambios, estos suelen ir acompañados por momentos críticos debidos a nuestros apegos y tozudez para cambiar hábitos y formas de pensar. Si tienes que trabajar paciencia, la vida no te envía un kilo de paciencia para que la sumes a la que tienes, sino que te envía situaciones que se alargan para desarrollar la paciencia. Si tienes miedo a la pobreza, al enfrentamiento, a lo desconocido…, te pondrá situaciones de conflicto donde tendrás que desarrollar valor. Si tienes intolerancia, te pondrá personas que no soportas para que desarrolles comprensión y tolerancia… Así en todos aquellos aspectos internos que no tenemos equilibrados.

Dentro de cada uno de nosotros se encuentra una parte divina, elevada (amor, conciencia, generosidad, bondad…) y  el infierno, que designa lo que queda situado «más abajo» o «inferior» (egoísmo, avaricia, odio, codicia…), siendo capaces de funcionar desde una y al momento siguiente desde el otro. 

Yo mismo he comprobado en las situaciones complicadas que me toca vivir, como ese aspecto divino surge en muchas personas de mi entorno. Dios no tiene brazos para abrazarme, no puede hablarme, sonreírme… pero nos utiliza a todos nosotros. Lo veo en forma de ayuda, de apoyo, de afecto… lo veo cuando una persona que suele estar mal, se relaja y sonríe, con un brillo especial en los ojos, lo veo cuando ando por la naturaleza y mi mente se calla, fundiendome con la belleza que me rodea, lo veo cuando un bebe me mira… 

Albert Einstein decía: “Mi religión consiste en una humilde admiración del ilimitado espíritu superior que se revela en los más pequeños detalles que podemos percibir con nuestra frágil y débil mente”

Ser felices.

Sergio Cambra.

El poder de la palabra

El poder de la palabra
Las personas disponemos gracias a nuestro cuerpo físico, de diferentes capacidades o poderes con los que podemos actuar. Al decir “poder” me refiero a que podemos hacer cosas con ellos. Una de estas capacidades, con mas importancia, es el poder de la palabra, cuando mejor sepamos utilizarla mas grandes serán las cosas que podamos hacer con ella. En el caso contrario, si no tenemos el control para utilizarla correctamente puede volverse contra nosotros, arruinar nuestras vidas y la de los demás. La palabra tiene un poder destructor enorme, cuando es utilizada sin pensar, sin control, pero cuando uno tiene la capacidad de dirigirla puede crear, ayudar y construir.
Es importante que entre, el camino de los pensamientos que surgen en nuestra mente y la consecuencia de estos, ósea lo que decimos, creemos un espacio intermedio en el que seamos capaces de discernir, haciendo una especie de criba entre lo que vale la pena que digamos y lo que es mejor callarse.


Para esto podemos revisar estos tres puntos:

1. Que sea verdad. Son muchas las cosas que pensamos con muy pocos datos en nuestro poder sobre otras personas, presuponiendo e imaginando demasiadas historias e intenciones. De esta manera llegamos a creer lo que pensamos, entonces nos sentimos en posesión de la verdad absoluta, por lo que creemos que al tener la razón, tenemos el derecho a decir lo que queramos e incluso en muchas ocasiones creemos estar en el deber de poner a esa persona en su sitio, como si fuéramos los abanderados de la sociedad, pero es mentira lo hacemos por nosotros, por nuestra rabia y tensión que no controlamos. Juzgamos, criticamos, insultamos y condenamos como si fuéramos jueces omniscientes con una visión total. Un consejo: no nos creamos todo lo que pensamos de una forma rígida, como si la única opción buena fuera la nuestra, dejemos puertas abiertas a otros puntos de vista, teniendo una visión mas amplia.
Un cuento: Una mujer estaba en la estación esperando a que llegara el tren, como aun quedaba tiempo, se compro un paquete de galletitas saladas de lamarca que mas le gustaba para disfrutarlas mientras esperaba la llegada del tren y se sentó en un banco. Al momento llego un joven sentándose en el otro lado del banco, ella al verlo empezó a pensar que menuda pinta con la barba y el pelo largo, ya estaba juzgándolo. El muchacho cogió el paquete de galletas que había entre los dos en el banco y comió una. La mujer al ver esto cogió otra galleta mirándole con rabia mientras no paraba de pensar que ese muchacho era un sinvergüenza y un caradura. El muchacho sin embargo la miraba con una sonrisa dulce y cogió otra galleta, ella con mas rabia volvió a coger otra con los mismos pensamientos hacia el, condenándole a todo tipo de males. El sin embargo le devolvía la mirada con una sonrisa y cogia otra galleta. Esto se fue repitiendo hasta que llego la última galleta. No será capaz de cojerla este melenudo sin trabajo y hippie, pensaba la mujer. El muchacho la cogió, la partió por la mitad y le ofreció una parte al mujer. Esta no se contuvo ya, se levanto de golpe y echando pestes se fue a por el tren que estaba llegando. Una vez ya sentada en su asiento del tren, no podía parar de pensar en el muchacho imaginando todo tipo de cosas sobre el, llena de rabia y tensión. Ni tan siquiera podía ver el paisaje desde el tren como tanto le gustaba, así que decidió coger una revista de su bolso para ver si así podía parar de pensar. Cual fue su sorpresa cuando buscando en su bolso descubrió el paquete de galletas que había comprado antes y con toda su vergüenza comprendió que había estado comiendo las galletas del muchacho.



2. Que no hagamos daño a nadie. Lo que decimos puede causar grades males en las personas, quedando grabado en su memoria y causando sufrimiento incluso para el resto de sus vidas. Las palabras mal dichas e inoportunas, son como si claváramos clavos en una puerta de madera, una vez clavados, dichas las palabras, podríamos retirarlos todos, pedir mil veces perdón, pero el agujero quedaría dejando la puerta estropeada, el dolor y el registro en la memoria queda creando un malestar interno.


3. Que sirva para solucionar o mejorar las cosas. No será mejor que cuando abrimos la boca salgan rosas en vez de piedras. Por lo general cuando nos enfadamos perdemos el control y hablamos desde la tensión, en esos momentos no buscamos la resolución del conflicto que seria lo correcto, sino que nos quedamos atrapados en la emoción, en la rabia, echando mas leña al fuego de la furia con cada frase que decimos. Debemos buscar las palabras adecuadas para encontrar soluciones y no atascarnos en reproches, juicios o insultos.
Así pues si creamos el hábito de revisar estos tres puntos: que sea verdad, que no haga daño y que solucionen, poco a poco ganaremos en coherencia y prudencia, poniendo orden y armonía en nuestras vidas.
También es importante al utilizar la palabra hablar con propiedad. La mente constantemente nos manipula y después nosotros a los demás, para conseguir lo que quiere, por lo que es importante buscar la sinceridad, claridad y sencillez.
Cierto día estaba con mi mujer y con mis hijos en un parque de atracciones, serian las ocho de la tarde más o menos, y empezaba a estar cansado. Empecé a decir que ya era tarde para los niños, que nos fuéramos ya, que si iban a cenar tarde y otras cosas. Me di cuenta que como estaba cansado y quería irme, me apoyaba en mis hijos para conseguir lo que quería, pero en ningún momento dije la verdad: estaba cansado. Era capaz de creerme lo que yo decia y discutir por eso. Este tipo de cosas las hacemos muchas veces, cuando queremos que parezca tarde decimos: “eran casi las ocho” , cuando igual son las ocho menos veinte. Otras veces decimos:”habia mucha gente en la sala y no cabía ni una mosca” diciéndolo de una forma que no damos información clara, pues depende, cinco personas en una cabina de teléfonos es mucha gente, pero en un estadio de futbol es poca.

Otro consejo no repitas muchas veces lo mismo, pierde fuerza e interés lo que dices, también transmite inseguridad. Busca el equilibrio hablando lo justo y necesario.

Por ultimo al hablar de la palabra, es muy importante también la ausencia de esta, el saber escuchar. Esto es muy complicado pues cuando alguien nos habla nuestra mente escucha unos momentos, otros hace comentarios sobre lo que ha oido, otros se va a la compra de después, al trabajo, a las vacaciones... Al final de 15 minutos de charla igual hemos estado presente 5 minutos. Muchas personas no tienen la capacidad de dejar en el pensamiento las palabras y no pueden evitar decirlo, interrumpiendo constantemente al que habla, como si “lo único que importa es lo que yo pienso”. Debemos tener en cuenta que uno aprende al escuchar, por lo que debemos desarrollar esta capacidad.
Hay un dicho muy bonito que dice: “Dios nos ha dado dos orejas y una lengua, para que escuchemos el doble de lo que hablamos”

Intenta poner atención cuando hablas, sinceramente observa cual es la intención de tus palabras: crear ( soluciones, alegría, ayudar, paz) o destruir ( con tensión, dolor, desorden, egoísmo)


Sé feliz.
Sergio Cambra.
www.yogui-urbano.com 






sábado, mayo 9

SHANK PRAKSHALAN Limpieza del tubo digestivo


SHANK PRAKSHALAN
Limpieza del tubo digestivo
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SHANK PRAKSHALAN
Limpieza del tubo digestivo

Shank Prakshalan consiste en limpiar todo el tubo digestivo desde el estómago hasta el ano mediante la ingestión de agua templada con sal (6 gramos de sal por litro, como una cucharada sopera rasa, si se puede pesar mejor) y unos sencillos ejercicios.


El principal motivo de una acumulación de residuos en el intestino que con el tiempo se descompone, es una alimentación insana (alimentos en mal estado) y/o una dieta incorrecta, que unido a una disminución del peristaltismo (estreñimiento), fruto del sedentarismo y estrés, impide una normal evacuación de lo que comemos. 

Esta comida pegada a las paredes de nuestros intestinos suele ser la causa de diversos malestares y dolencias, desde dolores de cabeza hasta enfermedades más graves.


El método ideal, por ser el más natural para la limpieza de estos órganos, es el Shank Prakshalan. Con este sistema se limpia todo el tubo digestivo de sedimentos y costras a excepción del apéndice. Aparte de evitar o curar las dolencias anteriormente mencionadas, Shank Prakshalan mejora la digestión, corrige el estreñimiento, actúa como estimulante de la actividad del páncreas, regula las funciones metabólicas, y purifica el riego sanguíneo y linfático.


Quizás, lo más sorprendente de la práctica es el hecho de que uno es capaz de decidir cuándo empieza y acaba el proceso a voluntad; cuando las funciones del sistema digestivo son involuntarias. Como en toda práctica de yoga, durante la limpieza uno siente la sensación de control sobre el cuerpo físico. Mediante la atenta observación puede sentirse el recorrido que sigue el agua dentro del cuerpo mientras se le ayuda a bajar gracias a los ejercicios.


Una vez terminada la limpieza, es importante la comida posterior. Debe consistir en un arroz muy espeso acompañado de abundante mantequilla y una manzana asada (procurando no beber agua). Con esta comida, además de parar el proceso, se recupera la flora intestinal.


Es necesario que seamos conscientes de que sólo tenemos este cuerpo físico y que debemos procurar cuidarlo para que nos dure el mayor tiempo posible y en las mejores condiciones. Si nuestro cuerpo físico está deteriorado, nuestra capacidad de acción disminuye. Es responsabilidad de cada uno cuidar de él y utilizar los medios y las herramientas de las que dispone para eso.




Las imágenes del principio son los ejercicios que hay que hacer, se toma un vaso de agua con sal y luego se repiten cinco veces cada uno de estos movimientos hacia cada lado. Cuando uno comienza a ir al baño, seguir bebiendo y haciendo los ejercicios. Ir tantas veces como haga falta al baño, hasta que el agua que sale del ano sea bastante clara y sin escamas prácticamente.
Mas informción en http://www.yogui-urbano.com/